Cómo el interés político usa a su antojo a los más vulnerables
Ayer, 18 de febrero, en La Sexta se afirmaba que, debido a la huelga de médicos, se habían dejado de realizar sesiones de hemodiálisis. Y claro, a cualquiera que conozca mínimamente cómo funciona el sistema sanitario se le queda la ceja más levantada que a La Roca.
Lo peor es el asentimiento de la Sra. Ministra de Sanidad, que de buena tinta sabe o debería saber por su cargo y por su "profesión" - anestesista- que eso no está siendo así.
Vamos por partes, que esto tiene miga.
1. Las sesiones de hemodiálisis NO se suspendieron. Y hay razones muy sólidas para ello
Los servicios mínimos se fijan precisamente para evitar que situaciones críticas pongan en riesgo la vida de los pacientes. Y la hemodiálisis entra en esa categoría sin discusión. Por eso se mantuvieron todas las sesiones necesarias, como corresponde.
2. ¿Qué pasaría si realmente se suspendieran 2 o 3 turnos de diálisis? Spoiler: nada bueno
Aquí conviene hablar claro, aunque con un poco de humor para que no se nos indigeste el tema.
Un paciente en hemodiálisis necesita depurar toxinas y eliminar líquidos sí o sí. Si le quitas una sesión, el cuerpo empieza a acumular lo que no debe. Si le quitas dos o tres… bueno, digamos que el organismo se convierte en un escape room bioquímico del que no se sale fácilmente.
Las consecuencias pueden incluir:
- Sobrecarga de líquidos
- Edema pulmonar
- Arritmias
- Hiperkalemia o hiperpotasemia (la estrella invitada de los sustos cardiológicos)
- Y, en casos graves, riesgo real de muerte
Vamos, que no es algo que un hospital pueda permitirse ni por error ni por huelga ni por alineación de planetas.
3. ¿Y legalmente? Los médicos no pueden “dejar de dializar” aunque quisieran
La legislación española es muy clara: Los servicios esenciales deben garantizarse durante una huelga. Y si un profesional sanitario incumple esos servicios mínimos, las consecuencias pueden ir desde sanciones disciplinarias hasta responsabilidades legales más serias si se produjera un daño al paciente.
Es decir, no solo no se suspendieron las sesiones: es que suspenderlas sería ilegal. Y ningún médico va a jugarse su carrera, su responsabilidad profesional y, sobre todo, la salud de sus pacientes.
4. Entonces… ¿de dónde sale la idea de que se suspendieron?
Probablemente de una mezcla de:
- Interés político para desacreditar la legitimidad de la huelga y enfrentarnos a la sociedad
- Desinformación
- Interpretaciones precipitadas
- Y ese deporte nacional que es hablar de sanidad sin preguntar a nadie que trabaje en ella (aunque a la Sra. Ministra le interesaba que se vendiera esa información)
Pero los hechos son los hechos: las sesiones de hemodiálisis se realizaron con normalidad dentro de los servicios mínimos, como corresponde en cualquier huelga responsable.
Conclusión
La hemodiálisis no se toca.
Ni en huelga, ni en festivo, ni en eclipse solar.
Es un tratamiento vital y está protegido por ley y por sentido común.
Así que, ante titulares alarmistas, conviene respirar hondo, revisar la información y recordar que, por suerte, el sistema sanitario tiene mecanismos para que nadie se quede sin un tratamiento del que depende su vida.
No estaría nada mal que La Sexta ahora saliera a aclarar esta situación.




